Los checos se resistían y buscaban la portería de Muslera, pero Suárez y Cavani seguían haciendo de las suyas, combinando pases cortos en plena área rival. Además, aprovechaban los pases desde las bandas para rematar todos los balones que llegana a su posición.

Uruguay seguía creciendo y mostraba toda su habilidad, cuando una llegada al área uruguaya de Antonin Barak derivó en un disparo que contuvo bien, aunque exigido, Fernando Muslera. camiseta del barcelona El partido ganaba en emoción e intensidad, con los uruguayos dominando las acciones y los checos decididos a dar batalla. Cuando el choque era de ida y vuelta, Cavani se quedó solo y recibió un centro desde la izquierda que le permitió ejecutar una media chilena y un verdadero golazo, espectacular, que puso de pie a los asistentes al Guanxi Sports Center.

Tras el descanso, Lucas Torreira debutó con la camiseta de Uruguay, aunque la mejor ocasión la tuvo su compañero en la Sampdoria, Gastón Ramírez. Cogió el balón fuera del área y su disparo fuerte se fue pegado al larguero de la portería de la República Checa. Bentancur y Carlos 'Pato' Sánchez también tuvieron ocasiones pero el marcador ya no se movió.

José María Giménez, defensa del Atlético de Madrid, se retiró en los minutos finales con molestias en el empeine tras chocar con un rival.

Con esta victoria, Uruguay se medirá en la final de la China Cup a País de Gales, que derrtó en el primer partido a la anfitriona del toreno, China.No se puede decir que la fuerza de la Juventus se base exclusivamente en su defensa. Sería ofensivo para la fuerza de sus extremos, la calidad del mediocampo, el talento de Higuaín y Dybala y la enorme preparación táctica de Allegri, capaz de adaptar sus dibujos a cualquier necesidad. Sin embargo, analizando los números y la gran racha liguera de la Vecchia Signora en este curso hay un dato muy claro: meterle un gol a Buffon y Szczesny (que está compartiendo la titularidad con el legendario meta italiano) es algo tan complicado, que sólo ha ocurrido 15 veces en los 29 encuentros de Scudetto que se han disputado. En 2018, los bianconeri aún no han encajado ni un solo tanto en la Serie A y ha encadenado 10 jornadas sin goles en contra.Así nació el segundo gol. Una salida descontrolada de Fabra, Griezmann le robó la posesión y generó un contragolpe mortal. Una tocata notable de los 'blues', que minimizó a Colombia a su mínima expresión. El balón pasó por los pies de Kanté, Sidibé, Griezmann y Mbappé, quien fue el que habilitó a Lemar para que el mediocampista sacara un derechazo cruzado y aumentar el marcador. Nada que hacer para Ospina, quien voló, pero no alcanzó a desviar el potente remate del francés. Un golpe al ánimo del cuadro nacional que apeló al ímpetu, las ganas y al corazón para voltear un partido que parecía imposible.
Y en esos minutos posteriores al segundo francés, en el que el ego de los jugadores nacionales estaba herido, apareció una jugada inesperada por las condiciones del partido, por como los franceses dominaban. Luis Fernando Muriel ganó un balón que se iba al lateral tras un mal cobro de tiro de esquina de James Rodríguez, metió un centro cerrado que sorprendió a defensas, delanteros y al arquero Hugo Lloris. El esférico se metió sin querer y le devolvió la esperanza a los colombianos. Un gol que acortaba distancias, que maquillaba el esperpento futbolistico del seleccionado nacional sobre el Stade de France. Pero al fin y al cabo gol. Un 2-1 que dio aire y que le sirvió al equipo tricolor reorganizarse, terminar el primer tiempo con un poco más de tenencia y evitar que la superioridad francesa se viera reflejada en el marcador.
Así terminaron los primeros 45 minutos, con un 2-1 que pudo haber sido más largo, con un sin sabor por lo que mostraba el seleccionado dirigido por Pékerman, quien en el camerino apeló a la motivación y metió mano al equipo con el que había salido. Se dio cuenta que Matheus Uribe no era el reemplazo de Cuadrado y lo centró. Cambió a Carlos Sánchez con Abel Aguilar y el equipo se vio más organizado. Sánchez y Uribe fueron las cabezas visibles del cambio del cuadro colombiano en la segunda mitad. A partir de esa organización, se tuvo posesión, se frenó la salida descontrolada de los laterales y se empezaron a generar opciones de gol. Luis Fernando Muriel tuvo dos, pero no concretó.
La cara de Colombia era otra, ese juego pálido y desorganizado quedó en el olvido. Precisamente de una recuperación de Uribe nació el empate. Pase a Sánchez, quien filtró un balón preciso a James Rodríguez para que el 10 asistiera a Falcao. El delantero del Mónaco, de primera, definió para inflar el corazón de los colombianos, quienes gritaron a rabiar un empate que parecía imposible. El gol llenó más de brío a los jugadores nacionales. Se mantuvo el orden y la tenencia. Francia era un equipo desconocido, que se había dedicado a cortar juego en la mitad de la cancha. Sin los espacios y la genialidad de Mbappé y Griezmann, quedó supeditada al juego que imponía el cuadro nacional.
Todo parecía iba a terminar igualado, pero el resultado era lo que menos importaba. Pékerman parecía había encontrado la fórmula para que el equipo despertara de un letargo que en los últimos meses lo había hecho mostrar un fútbol sin color, sin ideas. Esta Colombia alegraba y lo hacía en el Stade de France, el mismo estadio que había visto coronar a Francia campeón mundial en 1998. Al final, tras el ingreso de José Heriberto Izquierdo, el jugador se inventó una jugada por izquierda hacia adentro. Umtiti lo bajó en el área y el árbitro pitó penal. Juan Fernando Quintero, con la personalidad que pocos tienen le quitó el balón a Zapata, y con un cobro al palo izquierdo de Lloris marcó el tercero y definitivo para sellar la reomontada. Una victoria inmensa del cuadro nacional frente a un combinado galo que aparece, como siempre, entre las favoritas para ganar el Mundial.    

De esa manera ha igualado el récord de la temporada 2015-16, su mejor racha imbatido de siempre: 10 partidos sin encajar y con unas cifras parejas. Sin embargo, el dato se hace aún más impresionante si se subraya que, en los últimos 16 partidos de la Serie A, la Juve sólo ha recibido un gol en contra, firmado por Cáceres en la victoria sobre el Hellas Verona (1-3). El empate a cero ante el SPAL ha vuelto a abrir la pelea por el Scudetto, a pesar de la gran racha de los bianconeri, que no pierden desde el 19 de noviembre (3-2 ante la Sampdoria en el Luigi Ferraris).

Eso sí, en Champions, el muro juventino tiene alguna que otra grieta: encajó ocho goles en ocho partidos. Eso demuestra que, en Europa, la Juventus concede algo más. Además, la baja de Benatia en la ida puede pesar. Pero antes llega el Milán (sábado 31, 20:45 horas)