Confiaba Setién en que el Olympiacos, exigido por la necesidad de sumar, no se encerrase para buscar la contra como hizo en Atenas. Un planteamiento que incomoda mucho el Betis, que precisa de espacios para coger vuelo. Pero el cuadro de Pedro Martins andaba más preocupado de cerrar los pasillos interiores, mollares en la ofensiva andaluza, que de otra cuestión.

El plan funcionaba hasta que Cissé agarró por el cuello a Mandi. Un penalti que proporcionó una oportunidad de oro para que Sergio León se estrenase en la competición. Pero el cordobés se topó con José Sá, que rechazó a mano cambiada el lanzamiento y repelió con la pierna derecha el postrero tiro de Júnior. El punta, que se marchó frustrado en el segundo tiempo tras marrar otra gran ocasión frisando el intermedio, revivió el infierno de El Pireo, donde desperdició la mejor acción de los verdiblancos.

Dominaba el Betis pero le ponía pimienta en sus incursiones el Olympiacos, que rozó el gol en un cabezazo de Bouchalakis a centro de Nahuel que se marchó por centímetros. Faltaba lucidez en la medular de Setién. Lo Celso probó de lejos pero Sá volvió a replicar con sobriedad. Nada pudo hacer sin embargo cuando Canales sacó a pasear su zurda. Combinó Sanabria en la frontal con el santanderino, cuyo disparo cruzado halló la esquina de la portería.

La diana alivió a la hinchada local, que vibró de inmediato con el empate momentáneo en San Siro del Dudelange, que llegó a ir por delante del Milan al inicio del segundo tiempo. Fortounis comprometió la tregua primero con un remate que sacó Mandi bajo palos y luego botando una falta para que Joel se luciera. Para entonces el partido se había convertido en un intercambio de golpes.

A rebufo en el marcador, el Olympiacos adelantó el bloque tras el descanso, pero el Betis ni se inmutó. Martins, que se presentó con Fortounis como punta, acudió a Guerrero para contar con un delantero de referencia, pero fue el Betis el que gozó de una inmejorable oportunidad de cerrar el partido con un latigazo de Sanabria que besó el travesaño. No lo hizo y tuvo que contener el aliento en un cabezazo de Camara que salió lamiendo el palo para socorrer el júbilo final.Son varios los objetivos que ha logrado el Barça de Valverde en la noche holandesa de Eindhoven, pese a las dudas que sigue despertando la escuadra azulgrana. Su ajustada victoria ante el PSV rompe con una inercia negativas de resultados que, no por extensa, dejaba de ser incómoda. Además, firmaba el objetivo primigenio en el inicio de la Champions, clasificarse y como primero de grupo.

En un duelo muy al estilo holandés, con más ocasiones que control, ambas escuadras merecieron más fortuna ante la meta rival y, siendo justos, no mereció el PSV despedirse de los suyos con otra derrota. Pero el gol es caro es la Champions y Messi fue determinante en los dos del Barça. Parece estar de vuelta el argentino en un partido flojo de los suyos en líneas generales.

Más allá de las ausencias y de los regresos, el Barça estuvo durante mucho tiempo a merced de los holandeses que le crearon más de una decena de ocasiones claras al equipo de Valverde. Pero esto no es nuevo. Nada queda ya de la solidez defensiva del primer año del Txingurri.Como si de los estertores finales se tratase, el PSV buscó con ahínco la portería de Ter Stegen. Hasta tal punto, que el equipo holandés obligó al meta alemán a ofrecer su mejor repertorio. camisetas de futbol baratas Entre las ausencias y los regresos, el Barça no se enteró de lo que ocurrido sobre el verde hasta bien entrada la primera mitad. De hecho, no fue hasta el minuto 35 que no tiró a puerta. Eso sí, el disparo de Vidal pudo acabar en golazo de no ser por Rosario.Intentó reaccionar el Huesca con un golpe franco directo que se le fue un poco alto y desviado. Y un poco más tarde con un disparo desde la frontal de Chimy Ávila, tras una peligrosa pérdida de De Marcos en la salida del balón, que se estrelló en el palo.

No empató el Huesca tras el 1-0, un tramo en el que igualó los cuatro córneres del Athletic en el arranque del choque, y el Athletic empezó a percutir sin descanso por la banda derecha, donde Brezancic no podía con Williams, hoy extremo derecho. En una colada de la 'pantera' bilbaína llegó el segundo tanto. El veloz delantero centró sobre el área pequeña, Werner rechazó hacia adelante y el balón tropezó en Insúa para acabar entrando en la portería.Jugada de mala fortuna altoaragonesa a la que se añadió la lesión de Rubén Semedo, al que tardó en sustituir Francisco. De Marcos aprovechó la superioridad numérica local para tomar el relevo de Williams, profundizar por la banda derecha y dejarle un caramelo a Aduriz de los que el donostiarra no desaprovecha. Su remate, otra vez de cabeza, perfecto y ajustado al palo.Un fuerte disparo de Chimy Ávila tras otra pérdida en la salida de balón de los locales, un poco desviado, y un disparo de Williams de desde el vértice dieron paso al descanso con el partido, y podía aventurarse que eliminatoria, prácticamente decididos.

La segunda parte comenzó a mil por hora, con dos llegadas peligrosas rojiblancas, en las que las que ni Nolaskoain ni Williams llegaron a conectar balones que eran de gol, y dos paradones de Unai Simón para impedir el primer tanto franjirrojos. En el primero se impuso a Chimy Ávila en un mano a mano claro a favor del delantero y después detuvo un espectacular trallazo de Gürler.

Toda esa pirotecnia precedió al cuarto gol, que embocó Beñat a balón parado desde la frontal alojando el balón junto al primer palo de la meta de Werner.