Orgullo contra sueño con los papeles cambiados (sigue el partido en directo en As.com). El fútbol, siempre imprevisible, ha querido ser caprichoso con la primera visita del Girona a Anoeta, que también será el estreno en casa de Imanol Alguacil como entrenador del primer equipo de la Real. Ambos debutan en el estadio donostiarra con objetivos muy diferentes, pero con la misma intención: lograr una victoria que necesitan, aunque sea por motivos distintos.

Los txuri-urdin se juegan el orgullo. Quedar lo mejor posible en la tabla, por aquello del reparto del dinero de televisión, y poco más. Por abajo, aunque de forma muy pobre, el trabajo lo tiene solventado. Y por arriba, Europa se le queda grande. Parece mentira estar hablando de eso a falta de ocho jornadas para el final con el mayor presupuesto de su historia, con 100 millones de euros de ingresos previstos. Es un dato relevante, que refleja el desastre de temporadas que está haciendo la Real.

Todo lo contrario el Girona, que contra todo pronóstico se juega su clasificación europea para el próximo curso. Un sueño, sin duda, pero muy real, ganado a pulso con un equipo hecho a sí mismo, con el sello inconfundible de su técnico, Machín, otro al que nunca nadie le ha regalado nada. camiseta del villarreal El mundo al revés en Anoeta, mucho mérito gerundense, que juega mantener vivas sus opciones europeas en un escenario en el que solo ha jugado en Segunda, y no con buenos resultados. ¿Qué podrá más? ¿El orgullo de un escudo o la ilusión de un sueño?

Sistema. Para ello, Imanol, que ya sabe lo que es entrenar en Anoeta (lo hizo con el filial contra el Getafe B en Segunda B), tendrá que decidir si dar continuidad al 4-2-3-1 que puso en Ipurua, y sobre todo ver cómo suplir las importantes bajas de Odriozola e Illarramendi. Palabras mayores. Contra el Eibar logró cortar de raíz la sangría goleadora en contra, a base de un equipo aguerrido y bien plantado en defensa, a costa de sacrificar el fútbol de toque que ha caracterizado a la Real los dos últimos años. Pero eso delante de su afición no será suficiente. Anoeta necesita algo más.

Mientras, Machín dará continuidad a lo que le ha funcionado hasta ahora, recuperando en defensa a Mojica, lo que le permitirá recuperar ese juego con carrileros largos del que tanto se aprovechan en ataque Stuani y Portu, los dos mayores peligros del Girona en Anoeta, que habrá que ver cómo responde, hastiado por un año que todo el mundo en Donostia desea que termine rápido.«¡Una copa de champán, no más!». El riguroso Heynckes había advertido a sus jugadores que no permitiría excesivas celebraciones este fin de semana si se conseguía el título, ya que había que centrarse en el partido de vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Sevilla, el miércoles, cuando los alemanes tengan que defender en casa el triunfo logrado en el Sánchez Pizjuán por 1-2.

Celebración contenida
«Ya haremos fiesta cuando tengamos la oportunidad. Entonces nos podremos desmadrar», prometió. Esa sobriedad no ha impedido que los jugadores hayan expresado su alegría por el triunfo tras el pitido final, exhibiendo una copia del 'Schale', el trofeo de campeón que se le entregará al finalizar el campeonato.

Con el título doméstico en el bolsillo, el Bayern puede centrarse ahora en el sueño de un segundo triplete, que sería histórico.

El Bayern dio el primer paso ganando la Budesliga en el derbi de Baviera ante un Augsburgo cómodamente instalado en la zona media de la tabla de clasificación.

Pensando en el Sevilla, Heynckes dejó en el banquillo a hombres clave como Hummels, Lewandowski, Müller y Ribery, que celebró este sábado sus 35 años jugando los últimos ocho minutos del partido y sumando un nuevo título a su palmarés.

El Augsburgo no se dejó impresionar por la fiesta que preparaba su vecino, y se adelantó en el marcador a los 18 minutos aprovechando un grave error de la defensa central del Bayern, cuando Jerome Boanteng perdió el balón siendo el último hombre ante el venezolano Sergio Córdova.

El jugador sudamericano se plantó solo ante Sven Ulreich, pero su disparo lo despejó el portero germano... con tan mala suerte que le dio en la cara a Niklas Süle y la pelota acabó en el fondo de la red.

Joshua Kimmich fue el artífice de la remontada, estando en el origen de los dos tantos logrados por el Bayern antes de la pausa, con dos centros desde la derecha que remataron Tolisso, de cabeza (32) y James, con la zurda (38).

El colombiano participó también en el tercer gol, salvando un remate que se perdía por la línea de fondo, en una acción que se convirtió en un pase atrás que Robben remató al fondo de la red (62).

La fiesta la culminaron dos de los fichajes del Bayern esta temporada: saque de esquina de Sebastian Rudy y remate de cabeza de Wagner (87).El Nàstic quiere lograr la segunda victoria consecutiva en casa ante el Valladolid. El duelo entre ambos se disputará a las doce del mediodía y en él se enfrentarán dos conjuntos que están en buena dinámica. Tras casi cuatro meses sin conseguirlo, los tarraconenses volvieron a sumar tres puntos en el Nou Estadi ante un Lugo que se marchó goleado 3-0. Por su parte, los vallisoletanos acumulan cinco duelos sin conocer la derrota y continúan cerca de la sexta plaza.

Tete Morente, por sanción, es la baja más sensible de los tarraconenses, ya que el linense fue el autor de una de las tres dianas contra el Lugo de la pasada jornada. Juan Muñiz o Dumitru Cardoso le sustituirán. La otra baja segura del Nàstic para el duelo será la del lesionado Djetei, mientras que Javi Márquez y Fali, con molestias musculares, serán duda hasta última hora para el duelo.

En lo que al Valladolid se refiere, son bajas también Deivid y Cotán, que continúan en el dique seco, además de Kiko Olivas, que se perderá el duelo por estar sancionado. Será un partido muy especial para Luis César Sampedro, ya que regresará a la que fue su casa durante muchos años y de la que guarda uno de sus mejores recuerdos, el ascenso con el Nàstic a Primera División.