Valverde estuvo en el banquillo del Olímpico de Roma, sí, pero no en el del Juventus Stadium (3-0) ni en el del Parque de los Príncipes de París (4-0) hace un año. Tampoco en el Etihad Stadium (3-1 en fase de grupos) ni en el Vicente Calderón (2-0 hace dos años). Ya son cinco derrotas contundentes en las últimas once salidas europeas, señal de que el problema es grave y que viene de lejos. Entonces era Luis Enrique quien, esclavo del tridente Messi-Luis Suárez-Neymar, se excedió al dibujar un equipo con las líneas muy separadas. Ni tanto ni tan poco. En cualquier caso, el juego de posición ha desaparecido en el Barça.Pero que nadie crea que los jugadores están libres de culpa. Ya no cuela. La pasada temporada Sergio Busquets y Andrés Iniesta criticaron abiertamente a Luis Enrique tras aquellas dos duras derrotas. Y durante esta campaña, Jordi Alba ha repetido varias indirectas hacia el anterior técnico mientras afirmaba que «las sensaciones son mejores que en el año del triplete (2014-15)». Los tres han estado en el césped en todos esos partidos en los que la agresividad del rival ha sido mayor en los balones divididos, factor primitivo que se estudia poco en La Masía pero que es elemental para ir a competir por el mundo. Busquets tenía la coartada de jugar con un dedo del pie roto e infiltrado. Iniesta casi se despidió con lágrimas camino de China. Piqué sigue con molestias en la rodilla. Rakitic lo juega todo. Luis Suárez da síntomas de cansancio. Al final, todos tienen una excusa particular, señal de debilidad colectiva. Si no hay rotaciones es que la plantilla no tiene el nivel. Algo tendrá que ver Bartomeu y su dirección deportiva. Y el desgaste de la Copa en enero vuelve a pasar factura a la larga.
Otra desaparición de Messi
Y Messi. Otra desaparición misteriosa el día de una eliminación europea del Barça. Así ha sido en todas desde la 2006-07. Si él no marca, KO seguro. Es un dato sobrecogedor que ya no se sabe si usarlo contra él o a su favor. En Roma dio una asistencia de gol a Sergi Roberto en el minuto 1, pero su remate fue tan inocente que logró que no salga ni en los resúmenes. Con el '10' en el campo parece siempre que un gol llegará seguro, pero no, hasta eso es una falsa apreciación a tenor de la estadística.
Con todo, el Barça puede lograr un doblete, pero tendrá que mostrar fortaleza mental para que la debacle de Roma no pase factura no sólo en la inminente final de Copa sino también en una Liga con tres jornadas de vértigo en las próximas cuatro: Valencia, Celta en Vigo y Madrid. Toca digerir bien lo sucedido. No ha sido un accidente, pero que lo parezca.La temporada 17/18 ya ha acabado para Sergi Enrich. La SD Eibar confirmó el miércoles a través de su página web que el balear precisará de un tratamiento conservador que durará entre seis y ocho semanas. Todo esto tras someterse a unas pruebas en las que se ha observado una cicatrización incompleta en el menisco interno de la rodilla derecha del jugador.
El de Ciutadella cayó lesionado en el entrenamiento previo al partido de liga contra el Málaga. Lo que pareció una rotura de ligamento cruzado de su rodilla derecha que hubiera dejado al delantero fuera lo que restaba de temporada, quedó finalmente en una rotura del cuerno posterior del menisco interno de la rodilla derecha. Tras operarse, su fecha de recuperación se fijó entre 6 y 8 semanas.
Parecía que su vuelta estaba más cerca que nunca allá por el mes de Marzo, cuando el club comunicó que el jugador había vuelto a sufrir un mal gesto en otro entrenamiento. Esto, provocaría entre 2-3 semanas más de baja.
En una caso que recuerda mucho al de Pedro León, donde la información sobre el estado del jugador venía a cuentagotas, el Eibar hizo oficial el miércoles algo que algunos ya se temían: Enrich no volverá a jugar esta temporada. Un revés para un jugador que desde su llegada hace tres temporadas no se había perdido un solo partido de liga hasta el pasado enero.
Kike como único referente
Con las bajas definitivas de Charles y Sergi Enrich, el castellano-manchego será el encargado de llevar la batuta del equipo armero en la delantera lo que resta de temporada. Una tarea para la que debe mentalizarse desde ya.
El trabajo se le acumula a Mendilibar, que seguramente deberá convocar a algún jugador del filial para poder completar el equipo en los siete partidos que quedan por disputarse.Cristiano Ronaldo salvó al Real Madrid de lo que durante más de media hora apuntó a que podría ser un fiasco mayúsculo, un ridículo histórico. camisetas de futbol baratas El luso, de penalti sobre la bocina y con un Gigi Buffon ya expulsado por sus airadas protestas a la decisión del árbitro Michael Oliver de decretar la pena máxima por un derribo de Benatia a Lucas Vázquez, selló su decimoquinto tanto en las presente edición de la Liga de Campeones. Marcó en su décimo partido desde que arrancó la carrera a Kiev, como en todos y cada uno de los nueve anteriores.
Su décimo fue el del gordo, que mantiene vivo al rey de Europa en la única competición que puede salvar su temporada. Ajustició con sobriedad a Szczesny, relevo del mito transalpino que, todo apunta, custodió por última vez la meta de la 'Vecchia Signora' en Europa, de la que se despedirá sin ganar la 'orejona' sin afrontar un último cara a cara con el luso, su gran ogro y el de su equipo. Ironías del destino: Buffon negó un Mundial a Zinedine Zidane como premio para su jubilación y el marsellés, por medio de su asesino más letal, le negó el presente de seguir soñando con la Champions al italiano.
Milagro del '7' en un choque en el que, pese al resultado final, recibió una lección de humildad por parte de una Juventus que, con un soberbio ejercicio de orgullo y autoridad, llegó a empatar en 59 minutos una eliminatoria que parecía sentenciada con los tres goles de renta que sacó el Real Madrid hace una semana en el Juventus Stadium. El tanto de Matuidi tras un error monumental de Keylor Navas dejó helado a un Santiago Bernabéu que preveía una plácida y jubilosa noche pero que se dio pronto cuenta de que, como había recordado Zinedine Zidane la víspera, los grandes clubes no se rinden nunca. Y la 'Vecchia Signora' lo es.
