奈良公園の鹿の話は以前にも載せましたが、今年の7月の調査で、去年より140頭増えたことがネットや新聞の記事に載っていました。今回、奈良公園の鹿2025年としてブログも更新しました。スペイン語はネイティブの先生に添削してもらっています。
Según datos estadísticos de julio de 2025, en el Parque de Nara, hay 1465 ciervos.
El año pasado, el número aumentó en 140 (Había 1325 el año anterior).
Este incremento se debe al aumento de turistas que les dan galletas especiales.
La disponibilidad de comida influye en el número de nacimientos.
Normalmente, los ciervos de Nara comen bellotas y hierbas.
En el parque se venden galletas especiales hechas de salvado de arroz, trigo y agua, sin sal ni azúcar, que los turistas pueden comprar para alimentar a los ciervos.
Cuando se les da una galleta, los ciervos se inclinan en señal de reverencia hacia las personas.
Está estríctamente prohibido darles otro tipo de comida.
Si tienen papel o bolsas de plástico, deben tener cuidado, ya que los ciervos pueden comérselos, lo que puede provocarles enfermedades.
El año pasado (2024), murieron 140 ciervos: 36 por enfermedad, 30 en accidentes de tráfico y el resto por causas desconocidas.
Los ciervos no respetan los semáforos y cluzan las calles aunque haya coches.
Han vivido en esta zona desde hace más de 1300 años.
Ya en el año 750, había documentos que registran su existencia.
Se dice que el primer dios del Santuario Kasuga llegó en el año 786 montando en un ciervo blanco.
Desde entonces, se considera a los ciervos mensajeros de los dioses, por lo que están protegidos como Patrimonio natural.
Durante la Edad Media, matar un ciervo era castigado con la pena de muerte, siendo enterrado vivo bajo piedras.
Actualmente, matar o herir a un ciervo es sancionado según la Ley de Protección de Bienes Culturales, con pena de prisión o multas de hasta 1.000.000 de yenes.
Actualmente (en 2025), hay 315 machos, 816 hembras y 334 crías.
Cada año nacen unos 100 ciervos, principalmente entre mayo y junio.
Las hembras viven más tiempo que los machos: entre 15 y 20 años, mientras que los machos viven entre 12 y 15 años.
Cuando los ciervos mueren, se incineran y sus cenizas son enterradas en un cementerio dentro del parque.
En el parque también hay una jaula con barrotes, similares a los de una carcel.
Allí están encerrados de por vida unos 200 ciervos que han herido a personas o destruido cultivos.
Los ciervos duermen en lugares fijos, y cada grupo tiene su propia zona para descansar.
El parque de Nara tiene una superficie de 502 hectáreas, con una extensión de 4 kitómetros de este a oeste y 2 kilómetros de norte a sur.
Dentro del parque, a menudo se ve excremento de ciervo.
Este es consumido por escarabajos que suavizan la tierra, lo que, a su vez, permite que crezca hierba, y que luego los ciervos comen, y así el ciclo natural se repite.
Es un buen círculo ecológico.