Grupo, BARRICADA
Album, La Tierra está Sorda.
18 canciones sobre la guerra civil española, y posterior represión franquista.
añaden con el disco, un libro de 184 paginas.
Letra de la cancion: Los Maestros.
Déjame, que recuerde, esa historia, que pasó, hace ya, mucho tiempo.
Déjame que les quite esta losa, que tapó, con su peso, de silencio.
Déjame que las riegue de lágrimas, para borrarles el miedo,
Déjame que las riegue de rábia, por imaginar aquello,
Déjame que en estas lineas escritas, regrese a los maestros,
que dieron su vida y su sangre, por dar al pueblo conocimiento.
De nada sirvieron sus gritos de angustia, antes del fusilamiento,
iglesias y caciques, misas y estado, los prefieren analfabetos,
con ellos peligra el tiempo que ocupa, el crucifijo y la moral del clero,
por eso estas lineas desordenadas, van en direccion de su recuerdo.
Déjame, que recuerde, esa historia, que pasó, hace ya, mucho tiempo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.
Album, La Tierra está Sorda.
18 canciones sobre la guerra civil española, y posterior represión franquista.
añaden con el disco, un libro de 184 paginas.
Letra de la cancion: Los Maestros.
Déjame, que recuerde, esa historia, que pasó, hace ya, mucho tiempo.
Déjame que les quite esta losa, que tapó, con su peso, de silencio.
Déjame que las riegue de lágrimas, para borrarles el miedo,
Déjame que las riegue de rábia, por imaginar aquello,
Déjame que en estas lineas escritas, regrese a los maestros,
que dieron su vida y su sangre, por dar al pueblo conocimiento.
De nada sirvieron sus gritos de angustia, antes del fusilamiento,
iglesias y caciques, misas y estado, los prefieren analfabetos,
con ellos peligra el tiempo que ocupa, el crucifijo y la moral del clero,
por eso estas lineas desordenadas, van en direccion de su recuerdo.
Déjame, que recuerde, esa historia, que pasó, hace ya, mucho tiempo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Lo que entierran, no son huesos, son las semillas que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.
Son las semillas, que van creciendo.