Los Reinos del Golfo se unen para la guerra entre Estados Unidos e Israel
Esta guerra es un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, orquestado por los Reinos del Golfo, para destruir a Irán. Si Irán lanzara un ataque a gran escala contra las instalaciones de suministro de agua del Golfo, la economía y la vida cotidiana se volverían insostenibles en cuestión de días, lo que podría desencadenar un período de crisis. Esta guerra es un choque de aspiraciones contrapuestas entre los Reinos del Golfo, Israel (una nación centrada en Israel) y el ambicioso Trump. El ejército estadounidense carece actualmente del apoyo económico de ninguna otra parte.
Los Reinos del Golfo, por alguna razón, se sienten atraídos por la OTAN del Golfo para la guerra, creyendo que esta guerra contra Irán es aceptable, incluso deseable. Sin embargo, la realidad es que las instalaciones de petróleo y gas están gravemente dañadas, y comparar el aumento de precios con el de la crisis del petróleo de 1970 es sumamente insensato. Estados Unidos, Israel y los Reinos del Golfo iniciaron esta guerra con aspiraciones completamente diferentes, dando por sentado que todo transcurriría sin problemas. Atacar el Golfo y provocar el colapso de las instalaciones petroleras supondría el colapso de Occidente y del mundo, demostrando una extrema dependencia de Rusia.
Además, parece que el F-35, con su radar chino y otras adaptaciones, ha demostrado cierta capacidad para rastrear y derribar aeronaves enemigas. Si los rebeldes hutíes alcanzan el poder absoluto, la situación actual del Canal de Suez y el Mar Rojo desembocará en una situación devastadora para Europa, Japón y Corea del Sur, que coincidirá con una drástica disminución de las reservas de recursos del Golfo. ¿Acaso una mayor generación de energía solar iluminará un futuro más brillante?