Cuando el cambio es necesario, no opcional: Señales de que tu "así soy yo" ya no te sirve
No todo cambio es bueno, pero hay momentos en los que no cambiar es definitivamente perjudicial. Reconocer estos momentos requiere humildad, pero ignorarlos tiene consecuencias reales. Cuando tus relaciones sufren patrones repetidos
Si encuentras que “siempre” termina con el mismo tipo de conflicto, con diferentes personas, en diferentes contextos... el denominador común eres tú.
Es un patrón que tú estás repitiendo, probablemente justificado con un “así soy yo” que nadie se atreve a cuestionar y, esto en muchas ocasiones se refleja en nuestra salud.
Por ejemplo, el estrés crónico, la ansiedad, la depresión, los problemas físicos relacionados con la tensión: todo esto puede ser señal de que estás viviendo en conflicto con tus necesidades reales, aferrándote a una identidad que no te permite cuidarte.
“Soy de los que no descansan ” no es una medalla de honor: es un camino directo al agotación.
Esa sensación de estar estancado, de ver pasar los años sin que nada cambie realmente, de envidiar secretamente la vida de otros no porque quieras ser ellos, sino porque sientes que tú también podrías tener más... esa sensación es tu autenticidad más profunda llamando.
No la versión ruidosa que dice “así soy yo”, sino la voz que susurra “podrías ser más”. Bueno, ya para concluir, al final del día, la trampa del “así soy yo” es una forma de miedo.
Miedo a lo desconocido, miedo a fallar en el intento de cambiar, miedo a descubrir que quizás no somos tan especiales como creamos, o que somos más capaces de lo que nos permitimos admitir. Ser auténtico no es ser inmutable. Es ser real sobre tu proceso de convertirte en quien estás llamado a ser.
Soltar el “así soy yo” no te hace falso: te hace libre.
Te libera de las expectativas ajenas que internalizaste, de las heridas que cristalizaron en personalidad, de los miedos que se disfrazaron de características.
Te permite preguntarte, cada día, no “¿quién soy?” sino “¿quién elijo ser hoy?”. Porque tú no eres una pieza terminada . Eres una conversación en curso.
Y pregúntate: ¿Cuál es el verdadero trato, cuál es el verdadero trato, cuál es el verdadero trato? ¿Te ha resonado este artículo? Quizás es hora de revisar qué otras “verdades” sobre ti mismo han dejado de cuestionar.
Te invitamos a leer los siguientes artículos, que son complementarios y parte de la misma serie de 6 piezas:
Presentación: “Es que así soy yo”: La trampa de confundir autenticidad con estancamiento
Primera parte: El origen de la trampa
Segunda parte: Las máscaras que parecen piel Cuando la excusa se viste de personalidad
Tercera parte: El precio de no cambiar lo que realmente cuesta
Cuarta parte: Aprendiendo a distinguir lo que eres de lo que haces
Quinta parte: El camino hacia una autenticidad evolutiva: Cómo soltar el “así soy yo” sin perder el “yo”
Gracias por leer. Saludos.
JR Ruizya