El pájaro canario silvestre o bien serín canario (Serinus canaria)​ es una suerte de ave paseriforme de la familia de los fringílidos (Fringillidae). A pesar de su nombre tanto común como científico es autóctono de varios subarchipiélagos de la Macaronesia: las islas Canarias, Turbes y Madeira, y no solo de las primeras. Su pariente más cercano es verdecillo europeo (S. serinus).

El pájaro canario se considera, conforme una ley del Gobierno de Canarias, el símbolo natural del archipiélago canario, junto con la palmera canaria.3​ Su hábitat natural se sitúa en áreas semiabiertas, como huertos y arboledas. Hace el nido en arbustos o árboles.

Según Antonio Arnaiz-Villena el pájaro canario silvestre de la Macaronesia, probablemente, tiene unas angostas relaciones genéticas con sus congéneres del continente africano. El origen de todos los canarios bien pudiera estar en las especies que viven en África del Sur.

El pájaro canario silvestre es de colores parduzcos en la parte superior y amarillo verdoso en la cara y partes inferiores.Es más grande y tiene menos contraste que otros pájaros de la misma familia, como el verdecillo, y su plumaje es más gris y cobrizo. Llega hasta los trece cm de longitud. Su esperanza de vida en estado salvaje suele ser de entre cinco y diez años, como máximo.

Si bien los canarios silvestres son de tonos apagados, desde el siglo XVII se ha cruzado selectivamente esta especie en cautividad, dando origen a los colores vivos conocidos actualmente (blanco, naranja, cobre, amarillo, etcétera) presentes en los canarios familiares. De hecho, el canario colorado fue el primer animal creado mediante selección genética,​ introduciendo los tonos rojos en el plumaje a través de el cruce con el cardenalito.

Este tipo de ave habita en una extensa variedad jilguero de ecosistemas, desde bosques de pino y lauro hasta en dunas de arena. Es más común en áreas semiabiertas con árboles pequeños, como huertos y bosquecillos. Se da habitualmente en hábitats creados por el hombre, como parques y jardines. Este ave se encuentra desde el nivel del mar hasta cuando menos una altitud de setecientos sesenta metros. en Madeira, hasta 1100 metros en las Turbes, y por encima de 1500 metros sobre el nivel del mar, en las islas Canarias.

El pájaro Canario se alimenta en el suelo o bien entre la vegetación baja, por lo general lo hace en bandadas. Su dieta se compone primordialmente de semillas, tales como las de las malas hierbas, las de poáceas y frutos. También se alimenta de otras partes vegetales y de pequeños insectos.

Es un ave gregaria que a menudo anida en conjuntos, con cada pareja defendiendo un territorio pequeño. El nido es en forma de cuenco, y lo edifican sobre un árbol o bien arbusto a una altura superior a ciento sesenta cm del suelo, más comúnmente a entre 3 a cuatro m. Está bien escondido entre las hojas, con frecuencia en el extremo de una rama. Está hecho de fibras vegetales, hierba, musgo y otros materiales de plantas, y forrado con materiales suaves, como pelos y plumas. Los huevos son depositados entre enero y julio en las islas Canarias, de marzo a junio con un pico de abril y mayo en Madeira, y de marzo a julio con un pico de mayo y junio en las Turbes.

Estas aves son de color azul pálido o azul-verde con máculas violeta o bien rojizo concentradas en el extremo menos en punta. Cada nidada contiene de 3 a 5 huevos, logrando generar exitosamente un promedio de 2 a tres crías al año. Los huevos se incuban entre trece y 14 días y los polluelos abandonan el nido a partir de los 14 días hasta los veintiún días, con mayor frecuencia entre los 15 y diecisiete días.

El pájaro canario doméstico fue criado por vez primera en el siglo XVII. Los ejemplares capturados en su hábitat original fueron llevados a Europa por marineros españoles. Su cría se hizo muy popular en las cortes de los reyes europeos y sus precios eran prohibitivos.​ Los frailes fueron los que empezaron a criarlo, y para hacer que el coste se mantuviera alto, solo vendían ejemplares machos, que son los que cantan. Finalmente, ciertos criadores de estas aves italianos consiguieron hembras y fueron capaces de reproducirlos por sí mismos, con lo que se hicieron muy populares en toda Europa continental. En Inglaterra en un principio eran propiedad solo de personas adineradas pero, con el tiempo, comenzaron a ser criados asimismo allí haciéndose muy populares y brotando muchas razas mediante la cría selectiva.

Desde el siglo XVII, y partiendo de ejemplares de aves silvestres de plumaje con color gris-parduzco en la parte dorsal y amarillo-verdoso en la cara ventral, una prolongada e intensa selección artificial de los criadores de todo el planeta redundó en la creación de un significativo número de razas, las que, ateniéndonos al objetivo para el cual fueron seleccionadas, los canaricultores las acostumbran a dividir en 3 grandes grupos: canarios de canto, canarios de color, y canarios de forma. La paciente cruza selectiva ha dado origen a los colores vivos conocidos en la actualidad, entre los cuales se encuentran el blanco puro, crema pálido, pardo, ágata, dorado, amarillo refulgente, naranja, naranja-verdoso, cobre, colorado, negro o mosaico negro-bruno, pastel, opal, satiné, gris, topacio, ónix, cobalto, mármol, etc. Mediante la combinación de estos colores, se generan los cientos y cientos de colores de plumajes posibles.

El canario doméstico se cruza fácilmente con otras especies de la familia de los fringílidos, aun de otros géneros, como por poner un ejemplo con Jilgueros de la especie (Spinus barbatus).​ Algunos híbridos son estériles, como el cruce entre canario y cabecita negra (Carduelis magellanica); el producto generado se lo llama mulito haciendo una analogía con el híbrido de un burro y una yegua. Otros son fértiles; en verdad, los plumajes con difíciles tonalidades de color colorado solo pudieron ser introducidas en el canario doméstico en el año mil ochocientos treinta y cinco, al cruzarlos con ejemplares del cardenalito, un ave nativa de Venezuela que cuenta de forma natural con un plumaje de tonos rojizos. El canario colorado resultante fue el primer animal creado merced a la integración de genes de otra especie mediante selección genética.​ También se ha logrado hibridarlos con el camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), entre otras especies.

El pájaro Canario se nutre de una mezcla de semillas, de forma especial de alpiste y mijo, admitiendo además, yerbas silvestres como el diente de león, verduras como la lechuga, el brócoli, las coles de Bruselas, hortalizas como la zanahoria rallada y frutas como la manzana, la pera, las naranjas. Hay en el comercio un suplemento específico para la muda el cual debe añadirse a la mezcla de costumbre.

Durante la reproducción es esencial una buena nutrición. Se debe complementar con huevo de gallina, gelatina, pan rallado, o migas de galletas. También se les puede dar hueso de sepia para otorgar el calcio necesario para una adecuada formación de las cascarillas de los huevos. A lo largo de la alimentación de los pichones se le aportan insectos vivos, y una dieta blanda rica en proteínas, de forma conjunta con semillas germinadas.

Esta clase de pájaro precisa disponer de manera permanente de agua fresca para beber, que se debe mudar todos los días.

El lugar donde se dispondrá la jaula va a deber tratarse de un sitio seco, fresco, y resguardado de temperaturas extremas de frío o bien calor, y de corrientes de aire. Algo de sol todo el año será de su agrado, aunque en ciertas zonas cálidas puede llegar a fallecer si permanece en lugares radiantes sin un sombreamiento filtrado. Debe contar con de un recipiente para bañarse. Una vez a la semana ha de limpiarse el fondo de la jaula a fin de que no enferme. Si se le aporta un nido abierto, el canario va a preferir dormir en él.

Es algo difícil determinar el sexo de los canarios por su aspecto, la intensidad del color, o por su comportamiento. Un dato clave es que la mayor parte de los machos cantan y la mayor parte de las hembras no lo hacen. Al acercarse la primavera es posible observar ciertos cambios físicos que se prestan como ayuda. El abdomen de la hembra se vuelve más redondeado.

En general, en el canario familiar se activa el deseo de reproducirse cuando la longitud del día ronda aproximadamente las 12 horas, Esto ocurre de forma natural en la primavera, pero puede ser inducido a que ocurra ya antes a través de la iluminación artificial y la calefacción.

Se halla apto para el apareamiento al cumplir los 7 meses de vida; produciendo nuevas nidadas hasta la edad de cuatro años en el caso de las hembras, siendo seis años en el caso de los machos.

Durante los últimos días de invierno, se coloca sola a una hembra en una jaula de cría; se divide la jaula por el medio con una reja o bien una chapa opaca y se pone un macho en el lado opuesto a donde quedó la hembra. Seguidamente, se le incluye en la sección de esta última