Buenos días amigos y amigas,
El martes pasado tuve la oportunidad de cenar en un restaurante exclusivo de Kyoto. He cenado en diferentes lugares y todos ellos me han impresionado muchísimo, pero sin lugar a dudas, la presentación de los platos y la calidad de los productos, me sorprendió gratamente.
No recuerdo muy bien el comienzo pues, para mi la compañía es más importante que la comida. Sólo recuerdo que mientras charlábamos la charla se fue diluyendo y transformando en grandes muestras de asombro y elogio hacia los platos que se estaban sirviendo.
Recuerdo un plato fabricado en plata con delicioso sushi, (maguro, saba, etc..) recuerdo unas ostras del tamaño de mi mano servidas en platos dorados con hielo picado, recuerdo unos pescados fritos los cuales según la explicación de la anfitriona, habían sido cuidadosamente metidos en aceite hirviendo cuando aún estaban vivos y por eso se mantenían en pie, (adjunto foto), y postres, a cada cual más delicioso que el anterior.
No sé cuando será la próxima vez, pero desde luego estoy deseando deleitarme con estos manjares otra vez...

¡¡Hasta pronto!!
Agustin Solsona
El martes pasado tuve la oportunidad de cenar en un restaurante exclusivo de Kyoto. He cenado en diferentes lugares y todos ellos me han impresionado muchísimo, pero sin lugar a dudas, la presentación de los platos y la calidad de los productos, me sorprendió gratamente.
No recuerdo muy bien el comienzo pues, para mi la compañía es más importante que la comida. Sólo recuerdo que mientras charlábamos la charla se fue diluyendo y transformando en grandes muestras de asombro y elogio hacia los platos que se estaban sirviendo.
Recuerdo un plato fabricado en plata con delicioso sushi, (maguro, saba, etc..) recuerdo unas ostras del tamaño de mi mano servidas en platos dorados con hielo picado, recuerdo unos pescados fritos los cuales según la explicación de la anfitriona, habían sido cuidadosamente metidos en aceite hirviendo cuando aún estaban vivos y por eso se mantenían en pie, (adjunto foto), y postres, a cada cual más delicioso que el anterior.
No sé cuando será la próxima vez, pero desde luego estoy deseando deleitarme con estos manjares otra vez...


¡¡Hasta pronto!!
Agustin Solsona

