Buenas noches amigos y amigas,

 

Domingo 19 de febrero, salgo de casa a las seis y media de la mañana. Llego al lugar de la salida Nishikyogoku sobre las siete y cuarto. Muchísimas personas ya están haciendo cola para entrar en el estadio, poder acceder al recinto para cambiarse la ropa y luego para llevarla a los camiones numerados para su posterior transporte a Miyakomesse, que es el lugar de llegada.

 

El buen tiempo y el ambiente deportivo agrandan mis pupilas, ensancha mis vias respiratorias y mis músculos empiezan a preparse. Me concentro en el plan que debo seguir para no quedar exhausto, ni tener dolores musculares, y sobre todo para cumplir el objetivo que es llegar...

 

Hago inventario de todo lo necesario, guantes, gorra...(^_^), y algo para tomar en caso de emergencia, en mi caso Aquarius con miel, aunque demasiado dulce, me salvó la vida allá por el kilómetro 33. 

 

Teniendo claro que mi objetivo fundamental es el de pasar un buen rato, empieza la maratón a las 9 y comienzo a ritmo de casi 5:45 x Km. A partir de los 20km con más confianza ya consigo ir a unos 5:20 x Km.

 

Veo a las personas y transeuntes animando y gritando "¡ganbare!". Me animan, y mucho, pero sobre todo lo que más me anima es mi deseo de acabar este reto personal que me he propuesto por varios motivos.

 

El primero y fundamental, es por mí.  No quiero compararme a nadie, sólo tengo que hacerlo como cualquier corredor que empieza a correr y se diverte, y sabe que su meta ya está predicha desde el primer paso que da.

 

El segundo es por mi padre. Murió el año pasado y como "Filípides" corriendo hacia Atenas para llevar el mensaje de la victoria griega sobre los persas, yo también quiero llevarle un mensaje a él, sencillo, claro y sincero, "Papá te echo de menos".

 

Siempre he creído que los esfuerzos físicos hacen al cuerpo débil y al alma fuerte, pues como bien dijo Platón, "El cuerpo es la cárcel del alma", y así es más fácil entender el significado de la vida.

 

En fin, reto conseguido, a por los siguientes, ¡que quedan muchos todavía!

 

Gran día.

Antes, sobre las ocho y 10.

Esperando

Dentro del estadio, a pocos minutos de empezar la carrera.

¡¡Conseguido el reto!! En la línea de llegada, cerca de Heian Jingu Shrine.

..con mi toalla y mi medalla de "finisher"...

No es el mejor resultado del mundo pero si pienso que quedé en la posición 2.857 y se presentaron 16.000 corredores... estoy un poquito satisfecho.

 

¡¡Hasta pronto!!

Agustin Solsona