Buenas noches amigos y amigas,
Ayer fue la "Cremá" en Valencia y miles de Fallas de todas las categorías y alturas se quemaron en honor al comienzo de la primavera aunque ya se haya olvidado ese origen.
Hoy en día se aunan las tradiciones cristianas como la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados y las tradiciones más mundanas de culto al cuerpo, como comer chocolate con buñuelos, bailar en los casales falleros, y deleitarse los ojos con innumerables obras de arte hechas de cartón, madera y poliespam.
El resultado un festival con bandas de música circulando por las calles cortadas al tráfico; color por los castillos de fuegos artificiales rebentando el aire nocturno; y olor por la pólvora que que se adhiere a la ropa y posteriormente se impregna en la piel.
El resultado es un caos necesario, que atrae a gente de todo el mundo y que convierte a Valencia por unos días en el museo al aire libre más grande del mundo. Una ciudad dibujada en la mente, plasmada en papel y luego hecha realidad en 3D. ¿Qué por qué quemar las Fallas? Porque todo lo que nace, tiene que morir. Así es la vida.
¡Hasta pronto!
Agustin