Si convives con un cánido o un gato, tarde o temprano llega la pregunta incómoda: ¿debería esterilizarlo o caparlo? Quien te afirme que es una resolución trivial no ha pasado por una sala de espera con un cachorro inquieto ni ha recogido a una gata tras su primera noche de maullidos de celo. La cirugía es parte de los cuidados de mascotas más habituales y, bien planeada, mejora la salud, reduce conductas problemáticas y facilita la convivencia. No es una varita mágica ni sirve para todo, pero en la mayor parte de casos ofrece más ventajas que inconvenientes.
He acompañado a cientos y cientos de familias en este proceso. Debido a esa experiencia, sé que los matices importan. La edad del animal, su tamaño, las razas de perros predispuestas a determinadas patologías, el comportamiento felino propio de cada individuo, el estilo de vida en casa e incluso si sueles hacer viajes con mascotas, todo pesa en la balanza. No hay una receta única, aunque sí hay principios firmes y señales claras para tomar la mejor resolución.
Qué significa exactamente esterilizar y castrar
En medicina veterinaria empleamos esterilizar y capar como paraguas, aunque las técnicas difieren. En hembras, la opción más frecuente es la ovariohisterectomía, que retira ovarios y útero. Asimismo se efectúa ovariectomía, que retira solo los ovarios y evita los celos del mismo modo. En machos, la castración u orquiectomía retira los testículos. Existen anticonceptivos químicos, pero tienen más efectos secundarios y se reservan para casos puntuales o pruebas de comportamiento.
El procedimiento se hace bajo anestesia general, con monitorización y analgesia multimodal. En clínicas con buen equipamiento, se usa anestesia inhalatoria, fluidoterapia y control de temperatura. El alta suele ser el mismo día o al siguiente. Los puntos se retiran entre 10 y 14 días, según cicatrización.
Beneficios reales, alén del eslogan
La primera vez que explicas por qué deseas castrar a tu perro, acostumbras a escuchar respuestas manidas. Lo que verdaderamente cambia, cuando se hace a la edad adecuada y con buen control del dolor, es medible.
En hembras, la esterilización suprime el peligro de piometra, una infección uterina que puede poner en peligro la vida. Quien ha visto una perra apática, con fiebre y secreción purulenta por una piometra, no la olvida. Además de esto, reduce de forma muy significativa el riesgo de tumores mamarios si se realiza antes del segundo celo. La literatura clínica reporta reducciones notables del riesgo cuando se esteriliza temprano, con un efecto protector que reduce si se hace más tarde.
En machos, la castración elimina el cáncer testicular y reduce problemas de próstata relacionados con hormonas, como la hiperplasia prostática benigna. Si tu cánido marca en casa, monta con insistencia o se escapa tras hembras en celo, la cirugía suele prosperar estas conductas entre un cincuenta y un ochenta por ciento, aunque el aprendizaje previo y el entrenamiento canino siguen siendo precisos.
En gatos, el impacto en bienestar es especialmente claro. En machos reduce el marcaje con orina, las riñas y los maullidos nocturnos por hembras. En gatas evita los celos repetidos, que pueden ser agotadores por la vocalización continua. Además, cuando hay múltiples gatos en casa, castrar antes de la madurez sexual ayuda a estabilizar el grupo y reduce enfrentamientos. En concepto de prevención y bienestar animal, es una de las medidas más potentes.
Otro beneficio subestimado: la logística familiar. Sin celos en perras, te olvidas de sangrados, de escapadas y de visitas de machos del vecindario. Viajar a hoteles pet friendly asimismo se facilita, y en algunas guardería y residencia canina solicitan esterilización por normativa interna, igual que ciertas áreas de juego urbano para perros exigen control de montas por convivencia.
Cinco mitos que merece la pena desmontar
- Debe tener una camada para estar sana. No hay evidencia que apoye esta idea. Al contrario, la esterilización temprana reduce riesgos mamarios y uterinos. Engordará sí o sí. Lo que cambia es el metabolismo y el apetito. Ajustar raciones un 10 a 20 por ciento y aumentar actividad evita el sobrepeso. Le cambiará el carácter. No altera su personalidad, sí reduce conductas ligadas a hormonas como marcaje, montas o deambulación. La socialización y el juego siguen siendo los pilares del carácter. Es mejor esperar al primer celo en todas las hembras. No siempre y en toda circunstancia. En razas grandes hay matices por desarrollo óseo, mas en muchas perras y en la mayor parte de gatas, adelantar la cirugía aporta beneficios claros. Decide con tu veterinario. Es una operación menor y sin peligros. Es una cirugía frecuente, no menor. Se planea con análisis, control del dolor y reposo. En buenas manos, las dificultades serias son poco frecuentes.
Edad recomendada, con criterio y sin prisas
El mejor instante depende del tamaño y de la especie. En gatos, solemos programar entre los 4 y los seis meses, antes del primer celo. En perros pequeños y medianos, entre seis y nueve meses funciona bien para la mayoría. En razas de perros grandes o gigantes, conviene esperar hasta que el crecimiento óseo esté más avanzado, de forma frecuente entre 12 y dieciocho meses. Los cartílagos de desarrollo cierran después y existen estudios que sugieren que adelantar demasiado la castración podría asociarse a ciertos inconvenientes articulares en ciertas razas. No es un sí o un no, es un depende con nombre y apellidos.
Hay excepciones. Si una perra padece pseudogestaciones intensas o displasias de cadera dolorosas, se sopesa el beneficio hormonal frente al articular. En machos con criptorquidia, donde un testículo no ha descendido, la cirugía es conveniente pues el peligro de tumor testicular en el testículo retenido aumenta con la edad.
El día de la cirugía, sin dramatismos
La mayoría de clínicas siguen un protocolo claro. El animal entra en ayuno controlado, con agua libre hasta unas horas ya antes. Si hay antecedentes de vómitos o problemas respiratorios, se ajusta el plan anestésico. En el preoperatorio se realizan análisis básicos y, si hace falta, radiografías o ecografías. En la inducción se combina un sedante con un analgésico, se intuba y se sostiene anestesia inhalatoria. Se administra antibiótico solo si está indicado, no como rutina sin criterio, y se pauta analgesia para casa.
En quirófano se cuida la temperatura con mantas térmicas, algo esencial en gatos y cachorros. Al despertar, el personal vigila dolor, náuseas y sangrado. El alta incluye un informe con dosis y horarios de medicación, y un teléfono de contacto para dudas nocturnas. Esa llamada a media tarde, cuando ya están más despiertos, suele tranquilizar mucho.
Recuperación en el día a día
Los primeros 3 días marcan la diferencia. Un postoperatorio cuidado reduce lamidos, inflamación y complicaciones. En casa, prepara una zona tranquila, con su cama lejos de corrientes de aire y sin acceso a sofás o escaleras. A los gatos dales un arenero de borde bajo y arena para gatos más fina a lo largo de una semana. Evita los saltos bruscos, especialmente en hembras tras esterilización.
Pequeños detalles ayudan. Si usas collar isabelino, verifica que beba y coma sin problema. Muchos animales toleran mejor un body quirúrgico, mas en gatos activos a veces acaban quitándoselo. El primer día ofrece raciones de alimento más pequeñas y usuales. En alimentación para perros y gatos, usa su dieta frecuente para no sumar cambios. Si prosigue una dieta BARF, es conveniente introducirla de nuevo en 24 a cuarenta y ocho horas y sostener higiene extrema para no agregar peligros digestibles.
Para quienes prefieren una guía de nevera, acá va un checklist práctico y corto.
- Mantén el collar isabelino o body hasta retirar puntos o diez días, lo que indique tu veterinario. Limpia la herida con suero estéril si lo pautan, sin alcohol ni yodo concentrado, secando con gasa suave. Da la medicación en horario fijo, sin saltos. Si vomita un antinflamatorio, llama para ajustar. Controla la actividad. Paseos cortos con correa y arnés para perros, sin correr ni saltar. En gatos, limitar alturas y juegos explosivos. Vigila señales de alarma: abulia marcada, fiebre, sangrado progresivo, mal olor en la herida, vómitos repetidos o falta de micción.
En la revisión por semana, el veterinario valora la cicatrización y retira puntos si procede. Las pipetas antipulgas y garrapatas se reanudan cuando la piel está íntegra. Aprovecha esa visita para repasar el calendario de vacunación y la desparasitación interna y externa, así dejas al día la prevención.
Gatos y perros, parecidos y diferencias
El comportamiento felino responde veloz a la castración en lo referente a marcaje y deambulación. Aun así, no basta con operar. A un gato joven se le gana por el juego diario de caza controlada, por la gestión de recursos y por areneros suficientes, uno por gato más uno extra. Si hay conflicto entre gatos, trabajar el entorno, verticalidad y feromonas sintéticas ayuda más que cualquier cirugía.
En perros, la ecuación incluye ejercicio mental y físico, rutinas y un entrenamiento canino afable. La castración pocas veces soluciona temores o reactividad a extraños por sí misma. He visto perros que mejoran el control de impulsos tras bajar la frustración sexual, pero si no se practica el autocontrol en paseos y en casa, vuelven las conductas. Un camino con correa de 3 metros, arnés en Y, olfateo y juegos de nariz calma más que veinte carreras errantes.
Costes, seguros y la letra pequeña del presupuesto
Cuánto cuesta tener una mascota no se restringe a comida y vacunas. La esterilización entra en el capítulo de gastos previsibles. En gatos, el rango que veo con más frecuencia en clínicas urbanas va de 120 a 250 euros para machos y de ciento ochenta a trescientos cincuenta euros para hembras. En perros, la variabilidad es mayor por tamaño y complejidad. Un macho mediano puede costar entre 200 y 400 euros, una hembra grande entre 350 y seiscientos euros. Hay campañas municipales o acuerdos con protectoras que dismuyen costes, y en adopción de perros y gatos muchas veces ya viene hecha o incluida en el contrato.

Los seguros para mascotas comienzan a cubrir actos preventivos en pólizas premium. Algunos reembolsan un porcentaje fijo para esterilización, vacunas, o parte de pruebas preoperatorias. Si buscas un veterinario cerca de mí, pregunta por paquetes que incluyan análisis, collar isabelino y revisiones. Evita cotejar solo por costo. Valora anestesia inhalatoria, monitorización, analgesia, protocolos de dolor y experiencia del equipo. Esa calidad se aprecia en el despertar y en las primeras cuarenta y ocho horas.

Cómo se integra con el resto de la salud preventiva
El día de los puntos es ideal para repasar el microchip para mascotas y que el teléfono asociado esté actualizado, algo clave si viajas. Si te mueves por la UE, administrar el pasaporte para mascotas requiere microchip y vacunas al día, en especial la antirrábica. Los hoteles pet friendly suelen pedir certificado veterinario de salud reciente y, en algunos casos, que el animal https://jsbin.com/rekadedule esté esterilizado para evitar molestias a otros huéspedes.
En peluquería canina, es conveniente aguardar a que la herida esté cerrada antes de baños o rapados próximos a la zona. En guardería y vivienda canina, pregunta requisitos. Muchas solicitan protección en frente de tos de las perreras y desparasitación reciente, aparte de control de montas, lo que se facilita si está castrado.
Alimentación después de la cirugía, eludiendo la báscula enemiga
La castración cambia el metabolismo basal y el apetito. Ciertos animales comen con más ganas, a la vez que gastan menos. La ecuación lleva a sobrepeso si no se ajusta el plan. Para perros y gatos esterilizados, reducir la ración un diez a veinte por ciento y acrecentar el juego acostumbra a ser suficiente. Existen piensos concretos, con menos energía por gramo y más fibra, que ayudan a la saciedad. Si sigues pienso y dieta BARF, calcula calorías y controla grasas. Evita premios caloríficos sin sentido. Mejor usar parte de la ración diaria como recompensa de entrenamiento.
Los juguetes y accesorios para mascotas pueden ser aliados. Comederos interactivos, alfombras de olfato y dispensadores tipo rompecabezas extienden el alimento y estimulan la psique. Ocho a diez minutos de olfato agotan más que una carrera corta. En gatos, rota juguetes pluma, pelotas ligeras y túneles. En perros, alterna juegos de búsqueda en casa con paseos de calidad. El propósito no es solo delgadez, es bienestar sostenido.
Casos especiales, peligros poco frecuentes y cómo decidir
No todos los animales son aspirantes ideales al tiempo. En algunas razas de perros grandes hay discute sobre la edad por posibles efectos en huesos y tendones. En perras de determinadas razas puede acrecentar la incontinencia urinaria si se esteriliza muy pronto, algo que se maneja con medicación si aparece. En gatos braquicéfalos hay que afinar la anestesia por su vía aérea. En machos criptórquidos, la cirugía puede requerir abrir abdomen si el testículo está retenido en cavidad abdominal.
También hay animales con enfermedades comunes en perros y gatos que fuerzan a amoldar protocolos. Hipotiroidismo, cardiopatías, enfermedad renal crónica o alergias a ciertos fármacos no son contraindicaciones absolutas, pero demandan monitorización y medicamentos alternativos. De nuevo, la clave está en individualizar. Si aparecen síntomas extraños en el postoperatorio, tu veterinario hará diagnóstico y tratamiento punto por punto, sin suposiciones. Mejor una llamada de más que una complicación por esperar.

Una historia corta para ponerlo en tierra
Luna, mestiza de 16 kilos, llegó a consulta nerviosa y muy apegada a su familia. Marcaba en casa, montaba cojines y había tenido dos pseudogestaciones fuertes. Sus cuidadores vacilaban por miedo a que perdiera su chispa. Ajustamos el plan, aguardamos hasta los 11 meses por su desarrollo, trabajaron autocontrol con juegos de nariz y paseos más largos con arnés, y programamos cirugía. Por semana comía y dormía bien, se redujeron las montas y el marcaje desapareció. No cambió su afición por saludar vecinos ni por la cama mullida de la sala. Lo que sí cambió fue la tranquilidad en casa. En la revisión anual, con el calendario de vacunación al día y desparasitación interna y externa ajustada por su modo de vida, sus cuidadores repetían la oración que más escucho tras una buena experiencia: esperemos lo hubiésemos decidido ya antes.
Cómo elegir bien y cerrar el círculo
Si precisas orientación, pide una cita informativa, no quirúrgica, con el centro que te inspira confianza. Pregunta por el protocolo anestésico, el manejo del dolor, de qué forma controlan la hipotermia, qué analgesia envían a casa y qué soporte ofrecen por teléfono. Valora si te explican las opciones con claridad, sin prisas ni tecnicismos vacíos. Un buen equipo no vende, acompaña.
Antes de la cirugía, revisa tu logística. Ten a mano un transportín homologado si es gato o un coche con espacio tranquilo si es perro. Prepara su cama, revisa el stock de gasas y suero, y organiza los paseos con correa para limitar actividad. Si te mueves mucho por trabajo, mira fechas que no coincidan con viajes. Y si vas a salir de vacaciones, confirma que el hotel pet friendly escogido no tiene restricciones temporales tras cirugías.
La esterilización y castración no son atajos, son decisiones de responsabilidad que, integradas en una guía completa de información de mascotas, mantienen años de vida saludable. Cuando se hilan con el resto de la prevención, desde el microchip para mascotas hasta un plan nutricional adaptado, refuerzan la base de una convivencia serena. Y esa base, un día tras otro, es la que te permite disfrutar lo que importa, desde el primer bostezo de la mañana hasta el último juego antes de dormir.