Es extremadamente esencial la posición que adoptamos para dormir, puesto que de esta dependerá la manera y el estado en que nos levantemos y la manera de qué forma afrontaremos una nueva jornada laboral o con la familia. Dormir bien mediante un sueño perfecto y regenerador nos brindará la energía precisa, al tiempo que un mal dormir nos provocará desde cefaleas, cuello y espalda hasta mal humor en frente de la familia y los compañeros.

Dormir mal es vivir mal

Encontrar la mejor posición para dormir es más difícil de lo que parece y, con mucha frecuencia, no invertimos lo suficiente en los accesorios que nos acompañan en cama, como son el colchón y la almohada. En lo que se refiere a esta última, existe una gran variedad de ofertas en el mercado, cada una pensada en los diferentes estilos que tienen las personas de dormir, bien sea boca abajo, que es menos aconsejable, o de lado y boca arriba que son las más saludables.

Mo dormir bien nos puede provocar dolor en las manos, el cuello o la nuca, por los que vale la pena buscar el consejo de un especialista, quien puede tener recomendaciones singulares para nosotros con respecto a la situación en la que debemos dormir. La situación inapropiada durante el sueño puede contribuir al empeoramiento de muchas enfermedades, así https://www.youtube.com/watch?v=zHSGhLjDBTI como al malestar matutino, acompañado de dolores de cabeza, tensión muscular excesiva, hipoxia, fatiga, calambres en el cuello, dolor abdominal y de espalda.

Recuerde que la situación del sueño afecta a todo nuestro cuerpo: la columna vertebral, los huesos, los músculos, los órganos internos, es decir, los intestinos, el estómago, la vejiga, el hígado y los pulmones. La mejor posición para dormir contribuirá a una regeneración más veloz y eficaz del cuerpo durante el sueño, lo que se traducirá en un mejor desempeño y satisfacción durante el día.

Dormir para regenerar

Según las investigaciones, la mitad de la gente se protesta de trastornos del sueño y, en todo el mundo, alrededor del 10 por ciento sufre de insomnio crónico, según datos de la Academia Americana de Medicina del Sueño. Dormir es una oportunidad para que el cuerpo y la mente se regeneren y se limpien de toxinas y pensamientos negativos, desde una duración recomendada del sueño de más o menos 8 horas al día. Gracias a esto, por la mañana nos levantaremos renovados, listos para la acción y más eficaces. Sin embargo, no es sólo el tiempo de sueño lo que cuenta, sino, entre otras cosas, lugar donde dormimos, nivel de estruendos, temperatura del aire, tipo de almohada y posición del cuerpo.

De lado, boca abajo, boca arriba, sobre una almohada alta o baja, estas son las situaciones para dormir que elegimos pues nos resultan cómodas, tenemos esos hábitos o es el resultado de una predisposición cultural o familiar. Sea como sea el hábito, es necesario pertrecharse con una almohada adecuada a las necesidades del sueño, entre las que resalta la New Pillow 360, la que nos asegura que nos despertemos por la mañana sin ningún dolor o maltrato, señal de que merece la pena mudar este dispositivo lo más rápido posible para notas los cambios casi de inmediato.