"Ya en su cuarto, se tiró sobre la cama. Sin saber cómo ni por qué, había pasado a ser un desconocido, un ausente. Ya no existía en las agendas de sus corresponsales ni en el recuerdo de sus conocidos, y menos aún en el afecto de sus amigos. En su mente aparecía un pensamiento, como un martilleo: la pregunta que los demás le hacían y que él mismo empezaba a hacerse: <<¿Quién eres?>>.
¿Sabía realmente contestar a esta pregunta? Él conocía su nombre, su domicilio, la talla de su camisa, su número de documento de identidad y algunos otros datos que lo definían para los demás. Pero fuera de eso, ¿quién era verdadera, interna y profundamente? Aquellos gustos y actitudes, aquellas inclinaciones e ideas, ¿eran suyos verdaderamente? ¿O eran como tantas otras cosas, un intento de no defraudar a quienes esperaban que él fuera quién había sido? Algo empezaba a estar claro: ser un desconocido lo libera de tener que ser de una manera determinada. Fuera como fuera, nada cambiaría en la respuesta de los demás hacia él. Por primera vez en muchos días, descubrió algo que lo tranquilizó: esto lo ponía en una situación que le permitía actuar como quisiera sin buscar la aprobación del mundo.
Respiró hondo y sintió el aire como si fuera nuevo, entrando en sus pulmones. Se dio cuenta de que la sangre le fluía por las venas, percibió el latido de su corazón y se sorprendió de que, por primera vez, no temblaba.
Ahora que, por fin, sabía que estaba solo, que siempre lo había estado, que sólo se tenía a sí mismo, ahora podía reír o llorar... Pero por él, y no por los demás. Ahora, por fin, lo sabía:
SU PROPIA EXISTENCIA NO DEPENDÍA DE LOS DEMÁS
Había descubierto que le había sido necesario estar solo para poder encontrarse consigo mismo...
[...]
Si tienes "la suerte"del personaje, y el mundo, en algún momento, te da la espalda, no tendrás más remedio que darte cuenta de lo estéril de tu lucha.
Pero si no sucede así,
si tienes la <<desdicha>> de ser aceptado y halagado,
entonces...
estás abandonado a tu propia conciencia de
libertad,
estás forzado a decidir:
acatamiento o soledad;
estás atrapado entre ser lo que debes ser
o no ser nada para nadie.
Y a partir de entonces...
podrás ser,
pero sólo solo, y sólo para ti."
Déjame que te cuente... - Jorge Bucay
