¡Hola!
Esta vez vengo a dar señales de vida en una forma un poco más positiva. Creo que es bueno hacerlo de vez en cuando, no todo se trata de tristeza y esas cosas.
En fin, quería comentar que el 18 de noviembre fue mi cumpleaños, fue un día bastante especial, no sólo por haber cumplido un año más de vida sino porque fue un día de reflexión y sobre todo de análisis. Pude cerrar algunos temas que había dejado inconclusos y aprendí muchas lecciones, me siento agradecida por eso, además de que los obsequios que recibí fueron muy lindos.
Pasar este tiempo con la familia ha sido de lo más agradable, fue un día tranquilo pero lleno de júbilo, además de que se acercan las festividades que más disfruto durante el año.
He de confesar que, cuando estaba mirando la velita en mi pastel, pensé mucho en R, para mi siempre fue una persona especial y aunque ya no está más en este mundo, deseé poder encontrarlo en la siguiente vida. Ese pastel no representaba sólo mis deseos, sino también los deseos de él. No pudimos pasar mucho tiempo juntos, pero lo que compartimos fue muy lindo así que lo atesoro en mi memoria con cariño.
Analizando eso, él también cumpliría la misma edad que yo ese día. Creo que es la única persona con la que he compartido un cumpleaños; llegó a mi vida como si nada y se quedó en ella como una lluvia intermitente que me traía paz y tranquilidad, me ayudó y protegió cuando lo necesité y definitivamente se convirtió en mi amigo, compañero, amante y alma gemela.
Hoy que ya no está aquí, lo extraño. Su forma de ser y su manera de tratarme eran algo que no he visto en nadie más, creo que por eso me enamoré profundamente de él al grado de pensar en compartir la vida y ser felices.
A pesar de todo no me afecta estar sola, me siento tranquila y soy feliz estando así, estoy completa y sana, afortunadamente no me falta nada y he podido comprobarlo.
También he retomado la escritura, no pensé que podría progresar de la forma en la que lo he hecho, pero igual ha valido la pena, me gusta enredarme en mis letras y crear historias que sólo mantenía en mi cabeza. Con mis 31 años y todo me siento fabulosa y con ganas de seguir adelante.
He empezado a quitarme algunos tabúes que traía encima, creo que ya va siendo hora de levantarme el castigo y comenzar a quererme un poco más, lo merezco y sobre todo es para demostrarme a mi misma que puedo lograr cualquier cosa que me proponga, así que dejaré de sentirme incómoda con la ropa que use y viviré la vida un paso a la vez.
Me encanta esta temporada, sé que ya lo dije, pero es algo que me gusta mantener presente en mi cabeza, adoro abrigarme por los días fríos y me encanta ver las calles decoradas por la navidad, mi casa también ya está siendo invadida por el espíritu navideño y a pesar de la pandemia deseo que las fiestas no se pierdan.
Por supuesto, como parte de mi liberación emocional, volví a buscar a mis viejas amigas, prácticamente teníamos 9 años de no hablarnos, el reencontrarlas y poder charlar como si nada ha sido fabuloso, también tenemos planes para salir como antes, sólo que de forma más responsable y por supuesto mantener ese vínculo aunque de una forma más madura.
Definitivamente fue una gran idea hacerlo ya que me siento como si hubiera quitado un gran peso de mi espalda, obviamente faltan algunas cosas por arreglar pero tengo suficiente tiempo para hacerlo.
Mientras voy a disfrutar de estas emociones que me hacen sentir que voy en aguas tranquilas y que sólo pueden llenarme de paz y alegría.
Hasta aquí lo dejo, ya vendré luego con otras noticias.
La Reverdere