En esta estación en la que la nieve en polvo* revolotea nos echamos de menos. Aunque estemos perdidos entre la multitud vemos el mismo cielo, Y cuando sopla el viento ambos sentimos el mismo frío.
Estoy seguro de que no lo sé todo sobre ti, Y aún así te encontré entre millones de personas. No hay pruebas, pero creo en ello seriamente.
No podemos pasar tiempo juntos y no pelearnos por trivialidades. Si no podemos ser sinceros, la felicidad y la tristeza no tienen sentido.
Si la nieve en polvo tiñe nuestros corazones de blanco ¿Seremos capaces de compartir nuestra soledad?
Quiero acercar mi oreja a tu corazón Y descender con cuidado hacia las profundidades a las que me lleve su latido. Allí nos volveremos a ver.
Fui yo quien dijo que quería que nos entendiésemos, pero sólo lo hicimos superficialmente. Lo único que nos mantenía unidos era mi mano apretando la tuya, entumecida y fría.
Con la eternidad frente a ella, la nieve en polvo parece demasiado frágil, Y se convierte en una mancha sobre el desigual asfalto.
Nieve en polvo, a veces no se puede confiar en mí y mi corazón duda, Pero aún así quiero seguir protegiéndote.
Si la nieve en polvo tiñe nuestros corazones de blanco Envolvería nuestra soledad y la mandaría de vuelta al cielo.