“Así brille vuestra luminosidad delante de los seres humanos, para que observen vuestras buenas obras, y honren a vuestro Señor que está en los cielos.” Mateo 5:16.
El Espíritu de Dios anhela que haya instrumentos por medio de quienes ha de trabajar. Si todos realizaran la misión que les fue youtu.be/_QX4nQeR6eQ asignada, miles de seres humanos serían rescatadas. El enemigo no siempre prevalecerá. El Santo Espíritu será enviado sobre la iglesia tan pronto haya vasijas preparadas para acogerlo. ¿Por cuánto más tiempo la confianza del creyente fiel seguirá siendo estrecha y estrecha? ¿Por qué no ejercemos confianza en que las bendiciones divinas que trae consigo el Santo Espíritu se incrementen y crezcan también los canales terrenales para que den a conocer la presencia del Creador?
Querido hijo, cuanto más manso te permanezcas, cuanto más pegado estés del Señor y creas en él como un pequeño que confía en sus progenitores, tanto más firme caminarás. Tu fortaleza estará en que evidencies una sencilla e completa fe en youtu.be/OG6lggSwYkY Dios. Las comunidades fieles necesitan caminar más por fe y confiar menos de los sentimientos...
La suave y penetrante presencia del Espíritu Santo en los corazones y razones de los seres humanos hará que los fieles hijos de Dios se establezcan en los lugares celestiales en Cristo Jesús... Habrá un santo sentir de obediencia en los que persigan a Jesús. El amor de Jesús siempre se refleja en la amabilidad evangélica, en un habla respetuoso, en la pureza de comunicación que muestra, como fue el caso de Enoc, que caminamos con Dios. No hay arrebatos ni rudeza, sino una tierna presencia en el lenguaje y el carácter.
La Palabra ha de ser nuestro centro de meditación. Ella es una mina de tesoros divinos. Mucho se ha percibido, pero sólo cavando se podrán hallar sus valiosos secretos. Muchos sólo han hecho una indagación ligera de un modo descuidado, pero cuando otros indagaron en forma más cuidadosa, con clamor y determinación, hallaron los inestimables tesoros en ella escondidos...

De ninguna manera permitas que los palabras de alguien o sus pensamientos reflejados en obras te dañen. Anhelas un Cristo firme. Él te cuida, y te ha atraído con cuerdas de amor. ¡Que se note que tu camino está guardada con Cristo en Dios! Que no se emitan de tus palabras frases impacientes, ni se exprese un modo grosero, ni comentarios comunes. Que se revele que tienes un Guía al que honras y que jamás aceptarás que se avergüence de ti. Hijos míos \[Hijo y su esposa amada], ¡Pensad que somos mensajeros de Jesucristo! Entonces, demostrad su naturaleza en vuestras frases y vida, y otros percibirán y comprenderán vuestras buenas obras y glorificarán a Dios.