No hace mucho que os confesé que los colegas de mi pareja me han pedido que discutamos algunos pronósticos sobre apuestas deportivas semana a semana y que después apueste representando la voluntad de todos, a ver si nos sacamos unos Euros para montar alguna cena extra al final de la época. Lo hice para contaros cuáles son los consejos indispensables para la gente que no tiene ninguna experiencia y que empieza a meterse en el planeta de las apuestas deportivas acostumbra a cometer al comenzar a apostar. Mas se me pasó contaros otra cosa. Y este tema es muy interesante, porque no sólo va de ilustraros, sino más bien también de persuadiros de que apostar es mejor que la quiniela.

Quinielas en Jalisco Liga MX, es una de las mejores formas de apostar en Mexico, y te contamos porque...

Yo también he sido un usuario recurrente de la quiniela, mas es que tras probar las apuestas deportivas me ha resultado fácil ver que apostar es mejor que la quiniela. Os iré especificando las razones que he podido comprobar:

Sin agarrarse a una ‘periodicidad’ impuesta

La Quiniela, aunque ha ido evolucionando con el paso de los años y las décadas, no lo ha hecho a la velocidad de las apuestas deportivas. Su núcleo de juego prosiguen siendo las distintas jornadas de la Liga de España, se han inventado las de la Champions, quizá alguna semana de partidos de Selecciones… mas se juega cada fin de semana o entre semana, lo que desea decir que nos vemos obligados a jugar encasillados en una competición o bien otra, y perdemos la posibilidad de disfrutar el resto de días de la semana, o bien en verano. ¿Por qué limitarnos tanto? Con las apuestas deportivas tenemos acceso a cualquier Liga de Europa, multitud de campeonatos de todo el planeta y competiciones tanto de fin de semana como entre la semana. Y podemos combinarlas. Tampoco tenemos por qué hacer 15 apuestas. Podemos hacer combinadas, apostar de forma individual a uno, dos, tres o bien 30 eventos… la flexibilidad es absoluta.

¿Solo 1×2? Las apuestas nos dan considerablemente más opciones

En la Quiniela, puedes apostar a la victoria del equipo local, del equipo visitante, o al empate. No hay más. Sí, es verdad que puedes hacer varias columnas combinando diversos resultados, hacer versiones reducidas o bien asegurar con dobles o bien triples… mas al fin y a la postre, solo te mueves entre tres opciones: 1×2. Una vez más, las apuestas deportivas rompen esa restricción histórica con decenas y decenas de mercados diferentes de apuesta: Número de tantos en el partido, goles que marcará cada equipo, apuestas a goleadores, mercados de tarjetas, de córners, de intervalos de tiempo, al descanso y al final de los partidos… las posibilidades no son infinitas, mas se aproximan.

Ya os contaba que uno de los errores más extendidos en los novatos que comienzan en las apuestas deportivas, es limitarse en sus opciones de apuesta. Los colegas de mi novia me siguen preguntando por qué razón no apostamos “a que Francia gana a Islandia” cuando ese mercado apenas nos dará beneficio y podemos decantarse por una elección de hándicap, o de ganador a la media hora de partido. ¡Simplemente, se les olvida que existen estas opciones! Y eso es por el hecho de que proceden de la Quiniela… un juego con pocas variaciones.

Por favor, salgámonos un tanto del fútbol…

Observaréis que he intentado limitar mis explicaciones al deporte del fútbol hasta ahora. Y es exactamente para haceros ver los beneficios de mi siguiente punto en favor de que apostar es mejor que la quiniela. En una Quiniela apuestas sólo a fútbol, al paso que en una casa de apuestas puedes hacerlo a futbol, baloncesto, tenis, atletismo, bádminton, carreras de caballos o Críquet. Deportes que ni siquiera conoces, y además combinándolos entre ellos. Es la guinda al pastel de la flexibilidad que aporta esta nueva modalidad de juego, y que gana por goleada al boleto naranja. Simplemente, si un día no estáis seguros de si ganará vuestro equipo de futbol, podéis apostar a los partidos de tenis del día, o bien a cualquier otro deporte.

La emoción del directo

Todos coincidiremos en que jugar apostando, tanto con la Quiniela como con las apuestas deportivas, produce entre los aficionados una emoción singular que les hace estar muy pendientes no solo de sus equipos, sino de todos y cada uno de los partidos en donde tengan algo en juego. Pasar de la tristeza al éxtasis en solo un segundo porque un gol haya alterado tus ganancias del fin de semana es una sensación fantástica, pero hasta en esto apostar es mejor que la quiniela. Porque puedes estar muy nervioso aguardando a atinar los resultados de 15 partidos durante un fin de semana, pero si pierdes, no puedes hacer nada. Y con las apuestas puedes seguir los partidos en directo y apostar mientras el balón está en juego, cambiar tus pronósticos iniciales y intentar disminuir al mínimo tus pérdidas. Vale, es una práctica peligrosa sobre la que hay que saber, y de la que ya hemos hablado alguna vez… pero no deja de estar ahí.

El único ‘contra’: las ganancias… aunque tampoco

El punto de las ganancias es el único en el que podríamos darle cierto margen de ventaja a la Quiniela sobre las apuestas deportivas, pero aun de este modo, veréis de qué manera al final seguramente no compense. Es verdad que acertar el pleno al 15 de una Quiniela nos puede resolver la vida y hacer que no volvamos a trabajar, especialmente si hay bote acumulado… charlamos de millones de Euros, algo que no vamos a ganar (o por lo menos, no de una vez… vamos, que es prácticamente imposible) con las apuestas deportivas. Mas la probabilidad de que aciertes una Quiniela en estos términos es muy baja. Puedes tirarte toda la vida jugando uno o bien dos Euros a la Quiniela los fines de semana y que jamás te toque, al tiempo que con las apuestas deportivas, si sabes de deporte, puedes sacar unos pocos Euros cada semana. ¿Y de qué manera disfrutamos más, aguardando que la divina providencia nos escoja o bien procurando ser dueños de nuestros éxitos económicos?