equipacion españa y Finlandia te arreglan la tarde del viernes: siesta, sauna y fútbol
El fútbol, como deporte, es rivalidad, tensión, enfrentamiento, lucha, ansias de derrotar al rival... Sin embargo, como juego, el fútbol puede ser mucho más: diversión, belleza, unión. Suele pasar a menudo, que la gente se queda con lo primero y nunca con lo segundo, desaprovechando así el lado bello del balompié. Empero, es curioso, cómo a veces si uno se detiene a valorar esas cualidades positivas del fútbol, uno descubre que el deporte rey adquiere mucho más valor.
Es lo que puede ocurrir hoy si uno se fija en los lazos de unión que puede crear el fútbol entre la cultura finesa y la española. Si unos y otros aprovechan el partido para interculturizarse, comprobarán cómo un juego les ha llevado a conocer, a aprender, a descubrir cosas nuevas.
De hecho, a partir del españa-Finlandia de esta noche uno puede, por ejemplo, empezar las vacaciones de Semana Santa de la mejor manera posible. ¿A quién se le había ocurrido comenzar este breve paréntesis en el calendario laboral con una sesión de sauna, una siesta y un poco de camisetas de fútbol baratos? Es probable que a nadie.
En españa puede que muchos hagas las dos últimas. Y es casi seguro que muchos nórdicos realizarán la primera y la tercera. Pero, gracias a este encuentro de culturas sobre el terreno de juego, quizá uno pueda aunar lo bueno de ambos pueblos y tener una tarde de viernes extraordinariamente relajada; ideal para olvidar el trabajo y empezar a pensar en las vacaciones.
Y es que desde Finlandia nos puede llegar la tentación de ir a una sauna. ¿Por qué? Muy sencillo, porque fue allí donde se inventó y porque, a día de hoy, en aquel país hay más saunas que coches privados. De hecho, desde hace unos años es raro ver casas, hoteles o residencias de nueva construcción en las que no haya, al menos, un baño de vapor.
Por otro lado, españa puede sentirse orgullosa de haber incluido en el horario de muchas personas ese rato llamado siesta y que ha llegado a todas partes del mundo. Incluso la propia palabra "siesta" está ya integrada en los diccionarios de otros idiomas.
Si uno fuera capaz de aglutinar en una tarde dos de las tradiciones más extendidas y conocidas de Finlandia y españa, seguro que llegaría al partido de la noche, no sólo más relajado y sin toxinas, sino con unas gafas invisibles que le permitirían ver el partido desde un punto de vista diferente. Por supuesto que seguiría deseando la victoria de su país, pero sabiendo apreciar lo bueno del rival; al menos, culturalmente.
